La División Policial de Investigaciones (DPI) de Comodoro Rivadavia liderada por el comisario Javier Orellano desbarató un importante “aguantadero” vinculado a una peligrosa banda de asaltantes de la región. En el marco de un operativo cerrojo desplegado a partir de las 16:30, las fuerzas de seguridad ejecutaron una orden de allanamiento y registro vehicular en un estacionamiento comercial ubicado en la zona céntrica, precisamente sobre la Avenida Rivadavia al 500.
La requisa se concentró en tres automóviles particulares pertenecientes al Clan Durán y su círculo cerrado, arrojando como resultado el secuestro de un verdadero arsenal de armas de guerra, municiones de diversos calibres y equipamiento tecnológico de alta gama, que incluso sorprendió a los policías.
La medida judicial fue tramitada por el Ministerio Público Fiscal tras recolectar indicios clave en la causa por robo agravado del pasado 20 de junio. En dicho expediente judicial se encuentra detenido el presunto líder de la organización, Gustavo Adolfo Durán, alias “El Paisa”, junto a sus dos hijos, Uriel y Emir Durán, todos imputados por un violento asalto a mano armada perpetrado sobre el trazado de la Ruta Nacional 3. Las pesquisas subsiguientes determinaron que, para eludir los rastreos, los sospechosos utilizaban cocheras mensuales en el centro para ocultar la flota automotriz de la organización criminal.
Los investigadores centraron su atención inicial en una camioneta Dodge Rampage, rodado que presenta características idénticas al medio de movilidad utilizado por los delincuentes en el atraco de la ruta. Al abrir el habitáculo de la pick-up, los agentes hallaron documentación personal y cartuchos a bala de diferentes calibres. Posteriormente, el personal policial avanzó con la requisa de un automóvil marca Audi A4, cuyo resultado fue negativo para el expediente, aunque la gran sorpresa de la jornada aguardaba en el interior del tercer rodado, un utilitario Renault Kangoo.

Al inspeccionar la parte trasera de la Kangoo, los sabuesos de la DPI toparon con un estuche rígido que guardaba dos armas largas calibre 7.62 y múltiples bolsos repletos de municiones de calibres .40, .45 y cartuchería de escopeta del 12. El inventario del armamento hallado dentro del utilitario continuó con el secuestro de una escopeta calibre 12, un fusil FAL calibre 7.62 oculto en una funda negra, un subfusil marca Halcón compatible con munición .45 y dos estuches plásticos con pistolas de puño en su interior.
La sofisticación de la banda quedó ratificada al constatarse que, junto al letal armamento, los delincuentes guardaban cuatro chalecos antibalas con inscripción de Policía del Chubut, dispositivos electrónicos de rastreo satelital GPS e inhibidores de señal de alta tecnología utilizados habitualmente para bloquear alarmas y comunicaciones policiales.
En el garaje del centro trabajó de forma articulada el personal de la División Criminalística para fijar los elementos, procediendo al secuestro formal de toda la evidencia que complica aún más la situación procesal de los Durán ante el juez natural de la causa.
