El gobernador Ignacio Torres se refirió también al avance judicial en el caso de Ángel y sostuvo que la prioridad debe ser que los responsables del crimen permanezcan detenidos mientras continúa la investigación.
“El tema central es que los asesinos tienen que estar presos, se tienen que pudrir en la cárcel”, afirmó, al ser consultado sobre la situación judicial del caso.
Torres evitó profundizar en los cruces entre abogados y consideró que ese tipo de disputas no debe desviar la atención del objetivo principal: esclarecer el hecho y garantizar que los culpables reciban la condena correspondiente.
En ese sentido, manifestó su respaldo a la detención preventiva dispuesta por la Justicia, al considerarla una medida necesaria para asegurar que la investigación avance correctamente.
El mandatario también planteó que, una vez determinada la responsabilidad penal de los autores materiales, se deberá analizar si existieron fallas en los controles o en el accionar de funcionarios judiciales u otros actores vinculados al caso.
Según explicó, si se comprueba que hubo irregularidades en el procedimiento, deberán aplicarse sanciones.
“Si el procedimiento se hizo mal, tiene que haber consecuencias. No puede quedar en la nada bajo ningún punto de vista”, concluyó.