El 19 de mayo de 2002 quedó grabado para siempre en la memoria del fútbol comodorense. Ese día, la Comisión de Actividades Infantiles consiguió el histórico ascenso a la Primera B Nacional tras empatar 1-1 frente a Ben Hur de Rafaela en un Estadio Municipal de Km 3 repleto de hinchas y esperanza.
Después de varios días de intensas lluvias, la tarde regaló un clima ideal: sol pleno y sin viento. Sin embargo, el partido comenzó cuesta arriba para el conjunto dirigido por Marcelo Fuentes, que arrancó perdiendo. A los 36 minutos del primer tiempo apareció el goleador José Tabares para marcar la igualdad y mantener viva la ilusión.
El festejo, sin embargo, tuvo que esperar. Debido a que los encuentros se disputaban en distintos horarios, la confirmación del ascenso llegó una hora más tarde, cuando Juventud Unida de San Luis —el único equipo que podía alcanzar a la CAI— empató con 13 de Junio de Pirané. Ese resultado selló el tan ansiado salto a la segunda categoría del fútbol argentino.
Aquella tarde histórica, la CAI formó con Alejandro Luna; Carlos Amado, Leonardo Herrera, Gustavo Caamaño y Germán Exequiel Cáceres; Miguel Kosciuk, Claudio Raúl Lemes, Darío Fernando Aguilera y Gabriel Bustos; José Tabares y César “Colo” Domínguez. Luego ingresaron Martín Subiabre, Franco Asencio y Mauro Secchi.
Además, integraron aquel plantel que quedó en la historia Hernán Bonetti, Iván Caorsi, Franco Miranda, Juan Manuel Cugura, Carlos Alvez, Víctor Velázquez, José Luis Villarroel, Raúl Ansin, Miguel Pinda, Jorge “Coky” Aynol, Ricky Chavarri, Emanuel Paredes, Mauro Villegas y Sebastián Mella. El cuerpo técnico encabezado por Marcelo Fuentes contó con Martín De León como ayudante de campo y Orlando Portalau como preparador físico.
La campaña 2001/2002 fue memorable. En la etapa clasificatoria, la CAI sumó 25 puntos en 16 partidos, con 6 victorias, 7 empates y 3 derrotas. Luego, en el Hexagonal Final frente a Juventud Unida, Ñuñorco de Tucumán, 13 de Junio, Ben Hur y Estudiantes de Río Cuarto, el equipo dominó con autoridad: terminó primero con 19 puntos, producto de 6 triunfos, un empate y apenas una derrota, logrando el ascenso con dos fechas de anticipación.
José Tabares, autor del gol decisivo aquella tarde, también se consagró como el máximo goleador de la temporada con 19 tantos, transformándose en uno de los grandes símbolos de aquella hazaña que, 24 años después, sigue emocionando a todo Comodoro.