La industria manufacturera del calzado en la Argentina sumó el cierre de su último gran polo productivo de marcas internacionales. Grupo Dass, la corporación de capitales argentinos y brasileños, oficializó el cierre definitivo de su planta ubicada en la localidad de Eldorado, provincia de Misiones, la cual se erigía como la última fábrica que la firma operaba en el territorio nacional. La medida implica la desvinculación de los últimos 150 operarios que cumplían tareas en el establecimiento, a quienes la empresa les garantizó el pago del 100% de las indemnizaciones correspondientes. Según la notificación enviada al sindicato del sector, el cese definitivo de la producción se concretará de forma programada entre el 17 y el 25 de julio.
Desde la perspectiva estratégica de la compañía, la determinación no responde a una situación de asfixia financiera, sino a un proceso de reconversión comercial derivado de la apertura de importaciones. Actualmente, las firmas Nike y Adidas —marcas globales para las cuales producía el establecimiento misionero fundado en 2008— decidieron suspender sus pedidos locales y abastecer el mercado interno directamente desde las ocho plantas operativas que el grupo posee en Brasil, donde los costos de fabricación resultan más competitivos. Pese al desmantelamiento industrial, Grupo Dass mantendrá operaciones comerciales en el país como representante e importador de las licencias de Fila, Umbro y Asics, concentrando su estructura logística en los centros de Coronel Suárez y Cañuelas.
El desenlace en Misiones representa la etapa de clausura de un repliegue progresivo que se había iniciado en enero de 2025 con el cierre de su planta de Coronel Suárez —donde operaban 360 trabajadores— y que continuó con desvinculaciones a inicios de 2026 debido a la reducción en la proyección de pedidos. La Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) asoció esta realidad a la drástica caída del consumo doméstico y al ingreso de manufacturas terminadas. La crisis del sector se manifiesta en paralelo con el cese de fabricación local de otras firmas históricas del rubro, como la marca nacional John Foos, que cerró su planta de Beccar, o la emblemática fábrica de suelas cordobesa Gomas Gaspar, ratificando una contracción sectorial generalizada que, según mediciones del INDEC, reflejó caídas interanuales superiores al 30% en los índices de producción.