El hecho se registró alrededor de las 15:50 horas sobre la calle Cabo Valdez. El personal policial acudió rápidamente al lugar tras recibir el llamado telefónico de la propia víctima, quien alertó que un sujeto le había efectuado detonaciones con un arma de fuego con claras intenciones de atentar contra su vida.
Forcejeo, desarme y milagro
Al arribar al sitio, los uniformados constataron la presencia de ambos involucrados. Según el relato de la víctima, en medio de la disputa el agresor extrajo un revólver y le gatilló directamente al cuerpo. Sin embargo, debido a una falla mecánica de la estructura del arma, los disparos no salieron de forma limpia.
Aprovechando el desperfecto del armamento, la víctima comenzó a forcejear con el atacante, logró quitarle el revólver y retenerlo hasta la llegada de los patrulleros. Posteriormente, el personal de Criminalística que trabajó en la escena confirmó que el arma utilizada presentaba un severo daño visible en su cañón, factor clave que evitó una tragedia fatal.
Traslado al hospital y secuestro
A pesar de la falla del revólver, el denunciante manifestó sufrir una fuerte dolencia en la zona del tórax y aseguró que algo lo había impactado durante el altercado. Ante la sospecha de que pudiera tratarse del golpe de una esquirla de plomo, se solicitó de urgencia una ambulancia que procedió a trasladar al herido hacia el nosocomio local para recibir una atención médica de mayor complejidad.
En el lugar del hecho, la Policía procedió al secuestro de un revólver calibre .32 de seis alvéolos. En tanto, el presunto agresor, identificado por las autoridades como Luis Alberto G. (48), fue trasladado a la dependencia policial en carácter de detenido, quedando a disposición de la Justicia.