La NASA completó satisfactoriamente el ensayo general de lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman en la Costa del Espacio de Florida, verificando la respuesta de las consolas de mando y los protocolos técnicos que guiarán el despegue.
El cronograma mantiene como primera oportunidad de lanzamiento el domingo 30 de agosto de 2026 a las 8.26 de la Argentina. El Roman partirá desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Durante el ejercicio, los equipos practicaron operaciones de carga de combustible del cohete Falcon Heavy de SpaceX, realizaron simulaciones meteorológicas y ensayaron la resolución de distintos problemas que podrían presentarse durante la cuenta regresiva.
Especialistas de la NASA y SpaceX trabajaron desde las instalaciones de la agencia y de la compañía en Florida para comprobar los sistemas de comunicación y las funciones críticas de la misión.
En los próximos días, el observatorio será trasladado, ya protegido dentro de la cofia del Falcon Heavy, hasta el hangar de SpaceX ubicado en la plataforma 39A. Allí será unido al cohete antes de su traslado definitivo al área de lanzamiento.
El Roman tendrá una misión ambiciosa: estudiar cómo evolucionó el universo, qué provoca su expansión acelerada y cómo se distribuyen las galaxias y la materia a gran escala. Para ello realizará enormes relevamientos del cielo en luz infrarroja, combinando un amplio campo de visión con una gran precisión. También buscará y caracterizará exoplanetas mediante distintas técnicas, incluida la microlente gravitacional, con la expectativa de detectar miles de nuevos mundos.
El observatorio contará además con un coronógrafo experimental diseñado para bloquear la luz de las estrellas y permitir observaciones directas de algunos planetas situados fuera del Sistema Solar. Su capacidad para estudiar grandes regiones del cielo permitirá abordar cuestiones relacionadas con la energía oscura, la materia oscura, la formación de galaxias y la evolución de los sistemas planetarios.
Con el ensayo general y la revisión de preparación para el vuelo ya completados, el Roman entra así en la etapa final de una misión que, si el lanzamiento se concreta según lo previsto, abrirá una nueva ventana para investigar algunos de los mayores interrogantes de la astronomía moderna.