El deporte comodorense vivió una de sus páginas más gloriosas. Gimnasia y Esgrima derrotó por 68 a 56 a Quimsa de Santiago del Estero en el Socios Fundadores, cerró la serie final por 4 a 2 y conquistó la 42ª edición de la Liga Nacional de Básquet, alcanzando la segunda estrella de su historia. Lo que comenzó como una hazaña impensada al quebrar la localía del mejor equipo de la fase regular en los dos primeros juegos, terminó desatando un desahogo inmenso frente a su gente tras resistir la reacción de la “Fusión”. Con un Sebastián Carrasco brillante —elegido MVP de las Finales tras comandar el último partido con 19 puntos—, el conjunto patagónico volvió a tocar el cielo.
El capitán del equipo, Mauro Cosolito, dialogó en exclusiva con Deporte Total y reflejó el torbellino de emociones que atraviesa el plantel. “Siempre estaba en los planes venir a Gimnasia. Este año el club lo gestionó y yo pude poner mucho de mi parte, dejando un poco de plata en el camino porque tenía contratos en otros lados. Quería estar acá, elegí y fue una linda decisión que coronamos con un campeonato”.
La consagración de Gimnasia tuvo un fuerte componente de madurez y resiliencia. Tras ponerse 3-0 en la serie, el equipo convivió con la presión de perder los dos juegos siguientes, pero supo imponer su carácter en el sexto punto. Al respecto, Cosolito remarcó el rol de los líderes del vestuario: “A los chicos había que hacerlos un poquito más hombres porque estaban por el buen camino. Los mayores que nos sumamos le pusimos el pecho en los momentos en que no nos tocó estar tan cómodos y levantamos”. El capitán subrayó con orgullo que la institución “fue noticia solamente por lo deportivo”, destacando la conducta y el orden de un club que “no hace locuras”.

El festejo en las calles de Comodoro Rivadavia dejó postales inolvidables, marcadas por el característico clima de la región. “El festejo de los cochebombas estuvo buenísimo, pero hizo mucho frío. Volvimos al vestuario y estábamos todos helados y literalmente paralizados. Le agradezco a toda la gente que a pesar del frío se movilizó y nos hizo el aguante en la vuelta olímpica por la ciudad”, relató, consciente del impacto social del logro: “La gente acá lo necesitaba. Después de lo mal que la pasaron con la falta de empleo y algunas cosas así, era lindo darles una alegría”.
Por último, el capitán dejó abierto el interrogante sobre su futuro, mientras ya se rumorea un fuerte interés de San Lorenzo para la próxima temporada. “Vienen las vacaciones y después habrá que hablar, analizar si el club quiere que continúe y cómo viene todo. Se hizo un año largo, jugamos desde el 20 de agosto hasta el último día de la temporada. Estoy esperando a ver qué sale y dónde se seguirá, sea acá o en algún otro lado, pero ojalá que Comodoro siga creciendo y confíe en el proceso porque el club está muy ordenado”, concluyó el bicampeón de la Liga, que ya inscribió su nombre en el olimpo del “Mens sana”.