La causa por presunto enriquecimiento ilícito que tiene como principal investigado al exjefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, sumó un capítulo de extrema tensión judicial. El juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, intimó formalmente este lunes a la conductora y modelo Jésica Cirio para que entregue su teléfono celular en un plazo perentorio de 24 horas con el objetivo de someterlo a peritajes técnicos. Ante la presión del magistrado, quien incluso instruyó a la Gendarmería Nacional a secuestrarle el dispositivo si era hallada en la vía pública, la defensa de la imputada confirmó que el aparato será presentado ante el juzgado en las próximas horas y procedió a fijar domicilio formal.
La drástica medida del tribunal se desencadenó tras la filtración, durante el último fin de semana, de una serie de filmaciones grabadas en el dormitorio principal de la vivienda que compartía la expareja. En las imágenes añadidas al expediente por el fiscal federal Sergio Mola, se observa presuntamente a Cirio recorriendo un vestidor y exhibiendo imponentes sumas de dinero en efectivo: fajos de dólares termosellados guardados en bolsas, valijas y cajones. Mediante el peritaje del dispositivo, la Justicia buscará verificar la autenticidad del material digital, comprobar su integridad y precisar con exactitud la fecha y la geolocalización de las grabaciones.
La orden de presentación personal de Armella se dictó luego de que fracasaran los intentos de hallar el dispositivo durante una serie de allanamientos ejecutados el domingo en domicilios vinculados a la modelo y a Elías Piccirillo. Mientras que en uno de los procedimientos se secuestraron 19.000 dólares en efectivo y armas de fuego a nombre de Nicolás Trombino (actual pareja de Cirio), en otro operativo Piccirillo entregó voluntariamente su teléfono y claves de acceso, aunque el material incriminatorio no se encontraba allí. Cabe recordar que este último cumple actualmente arresto domiciliario en Banfield, imputado en otra causa por maniobras financieras ilegales.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Jésica Cirio rompió el silencio y alegó que las filmaciones difundidas en los medios corresponden a “manipulaciones digitales”. La conductora defendió vehementemente la legitimidad de su patrimonio, argumentando que se desempeña en el sector privado desde los 18 años y que todos sus ingresos se encuentran debidamente declarados ante la AFIP, sin haber recibido jamás observaciones por inconsistencias. El expediente, originado en septiembre de 2023 tras el escándalo del viaje en yate por Marbella, mantiene a Cirio formalmente imputada, aunque la fecha para su declaración indagatoria todavía no ha sido fijada por el juzgado.